Discreto y descarado. El Rebeco (Rupicabra rupicabra)

Los cuernos del rebeco son de origen cutáneo, se desarrollan de manera permanente, a partir del hueso frontal.  No se trata de producciones óseas caducas, como en el caso de los cérvidos. Aparecen a desde los 3 o 4 meses, en ambos sexos. El crecimiento se para en invierno, por la escasez de la comida, para reanudarse en primavera. Esto es muy importante durante los 3 o 4 primeros años, particularmente durante el segundo, cuando se forman los ganchos. Pero, ¿Y en este caso? ¿Lo habíais visto alguna vez?

Rebeco de tres cuernos
Cazado en TELLA (Huesca), en 2012

Un poquito más sobre el Rebeco

El rebecogamuza o sarrio (Rupicabra rupicabra) es un bobino de la subfamilia Caprinae, aparte está el rebeco pirenaico (Rupicapra pyrenaica). El rebeco se suele localizar en cordilleras montañosas de Europa como los PirineosPrepirineoPicos de EuropaAlpes y muchas más.

El sarrio suele moverse entre los 500 y 3000 metros de altitud preferentemente por zonas rocosas. Suele medir de longitud entre 110 y 130 centímetros, la altura es la cruz es entre 70 y 80 cm y su peso puede oscilar entre 20 y 30 kg. Los machos son más grandes que las hembras, también con colores más oscuros y marcados y cornamenta mayor. Sus pezuñas están totalmente adaptadas para subir por montes escarpados y rocosos, o en invierno para pisar hielo sin patinar y sus cuernos no son muy grandes y en forma de gancho.

Foto: Rodrigo Moreno

En verano, el rebeco tiene el color del pelaje pardo-rojizo, con vientre, garganta, morro y glúteos de color blanquecino, entre la boca y los ojos tiene una banda de color negro, el dorso de la cola también es negro.

En invierno, el pelo es mucho más denso y oscuro, y las partes negras ahora son mucho más remarcadas. Se oscurece el dorso, las patas y la parte posterior del cuello. Además, se le observa una banda muy marcada de negro entre la parte de atrás de las orejas hasta la base del cuello por la parte anterior.

Los rebecos son animales que viven en manadas pequeñas, son sólo de machos (a veces están en solitario) o bien sólo de hembras y sus crías. Únicamente se reúnen ambos sexos en época de celo.

Foto: Rodrigo Moreno

Los Sarrios o rebecos tienen una muy desarrollado el sentido de la vista, olfato y oído, esto les sirve para huir de sus depredadores como el lobo, lince, oso o el hombre. En invierno, uno de sus mayores peligros son los aludes de nieve ya que al ser animales de alta montaña suelen estar muy expuesto a esto. Son animales diurnos, aunque su mayor actividad es a primera hora o a última del día.

Los rebecos españoles entran en celo entre octubre y noviembre, en Europa entran más tarde, en diciembre. Los machos entran en continuos enfrentamientos mientras siguen los rebaños de hembras. La gestación dura unas 20 semanas. Y la cría alcanza la madurez sexual entre los 2 y los 4 años, si es hembra lo hará antes que los machos.

En los últimos años la Rupicapra pyrenaica se ha visto afectada por el pestvirus, esto es una enfermedad muy contagiosa recientemente descubierta y provocada por un agente infeccioso que ataca el sistema inmunológico de los rebecos, debilitándolos hasta causarles la muerte. Aunque en la actualidad parece que se ha reducido la muerte por esta enfermedad.

Rocío de Andrés